domingo, 17 de agosto de 2014

Y si yo y si tanto.

Estafó el caballero al tiempo diciéndole que aún la amaba,
pues todos los esfuerzos en vano fueron y el Señor Lamento cayendo de nuevo.

Enjuagando sus manos en agua y mojándose la cara,
abriose el baúl de los recuerdos y con destreza se alojaron los tormentos,
deberá entonces amarle de nuevo?

Pues si yo soy la dama y tu el caballero te amaría para arroparte con sábanas de colores,
como te quiero tanto buscaría las más bonitas, que sean negras y de espinas.

Te acariciaría suavemente con mis manos,
y respetando la afinidad de las tuyas las ordenaría odiosas y tenebrosas.

Te cocinaría los platos más inmensos,
repletos de vacíos y nostalgias picantes.

Mis besos serían ardientes,
tanto que te quemaría la piel hasta lastimarte bien profundo.

Los gestos responderían dulces,
tanto que solo empalagarían tus mejores sueños hasta convertirse en pesadillas.

Mi imagen se vestiría de inocencia,
pues la experiencia la dejaría en manos del rencor para no apiadarme nunca jamás de ti.

Mi fertilidad se vestiría de blanco para darte los mejores regalos,
esos hijos que con gran placer alejaría de ti para no verlos nunca jamás, golpeándote donde más duele.

Con la mejor de las sonrisas, si me ordenaras ferozmente que te acomodase la corbata, gustosa lo haría, apretándola bien fuerte, así tus suspiros rencorosos no contaminarían más el aire.

Y si yo no fuese la amada y tu tampoco el caballero,
Y si yo fuese la cruel y tu el inocente,
Y si tanto no fuera real,
De cuál entonces brotaría la fuente de mis deseos?





2 comentarios:

  1. Linda obra poética que ensalsa el lado dulce y amargo del amor, ese bello sentimiento que da vida y muerte, abrazos.

    ResponderEliminar