lunes, 25 de agosto de 2014

Texto en edición (borrador)

Alma, te siento tan mía y te amo tanto
que ya no sustento más tu aflicción.

Tan moribunda, me pesas, 

El corazón ya solloza triste hasta en la noche y corrompe mi ser,
tan solo lo abrazo entre mi pecho y le entrego mi calor.

Tambien declara que sonries más triste y que tus suspiros ya
no ahogan al viento.

Desearía arrancarte de mi y llevarte muy lejos,
allá donde la espada no clava y donde el fuego no quema,
donde la bala acaricia y donde las ansias descansan ligeras.

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