Porque él es el delincuente que me acosa por la noche y me invade con gran tristeza si tu no estás, amenazándome; confiesa que si tu no estás dejará de bailar en mi pecho; es ese que te imagina y se agita cuando te toca con un beso si no estás, el que lastima obligándome a amarte otra vez, retrasando el deber de olvidarte, se que no debo y no puedo pero es el el que no me deja y yo soy la que se regocija con sus antojos, porque quizás seré yo su cómplice para perseverar en el sueño de estar contigo, desbrozando el dolor y acariciando las hojas que arrastraba el viento aquel día, que inocentes nosotros que nos amamos, siendo aún niños y sintiendo como adultos, que crueles fueron las ansias de amarnos, que impaciente fue el viento arrastrándome hacia ti, que discretas las hojas al cubrir desnudos nuestros cuerpos, que violenta distancia y que celoso el amor que te arranco de mi..
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