viernes, 1 de abril de 2016

Momento lúcido.

Como una amnésica en sus momentos de lucidez..

Daban ya las dos de la mañana y los pasos de la enfermera matizando los chirridos de la puerta en la residencia de Argentina, centro de Barriloche.

Escuchó la música de Bethoven, su preferida de niña, procesó la melodía pero de pronto, una hecatombe de notas musicales, como una ola en las rompientes, eriza los vellos cristalinos de sus brazos.

Pero ahora le dicen que es tarde, muy tarde, demasiado, que la juventud se alejó de su horizonte, que no existen mapas que la encuentren, que la devuelvan a tierra.

Como una amnésica en sus momentos de lucidez...

Hoy ha despertado y pescando con una caña en el fondo de sus anticuos recuerdos,
Ve que lo más complejo de la vida es comprender su sencillez,
Tan poco presumida, tan simple, así es que parece hasta imposible..

-Jovencita, han deformado nuestras mentes, preparándonos para lo complicado sin saber siquiera su significado, lo esencial, la vida...

Y sale al jardín pero encuentra el mismo rol de siempre, una cara amarga, un cruce de calle de aquel viejo amigo... Se lo ha hecho a Ella? Se ha cambiado de acera? Si.. Es así, se han olvidado de los pequeños diamantes, de aquellos corazones que poseían de niños, trocitos de plata sonrientes.

Y ahora son piedras de petróleo que caminan en multitud por las aceras del recinto, olvidadas de todo mundo, de la felicidad, acusados de dementes, y esque su bondad no ha podido procesar semejantes catástrofes humanas.