Soy el pianista sin teclado,
El del soliloquio que en sus esmeros se ha perdido,
Soy el vagabundo que mendigando notas musicales
ha llegado hasta las estrellas más fugaces,
Con talento y sin talento me pierdo entre cuerdas, tonos y
partituras en blanco que se niegan a ser cubiertas por el
éxito que me han legado,
Bailando, componiendo y navegando entre estas notas
sinfonías me convierto en el vacile de un mundo tan endeble,
Estoy siendo sincero, viviendo sin nada más que mis telas,
siendo yo mismo y destruyendo esta mi leyenda,
Yo no soy, ni fui ni pretendo tampoco ser,
Yo simplemente soy el eje que gira al son de estas notas
musicales que han nacido desde estos mis adentros,
Simplemente quiero ser para este dulce amor como las olas
del mar que van y vienen obedeciendo al sin sentido del viento,
servidor de sus teclas que susurrando llaman ansiosas de sosiego,
Palpitando en mi piel y adentrándose en mis adentros,
Servidor de teclas, servidor de notas, servidor de amores y
servidor del éxito me pierdo entre mis dedos,
servidor del éxito me pierdo entre mis dedos,
Y hambriento estoy de esta sed de talentos,
Lamentando el desvanecer de este ingenio entre mis
dedos cuando los sonidos huyen diciendo un
te quiero.
dedos cuando los sonidos huyen diciendo un
te quiero.